Futuro
Decid cuando yo muera... (¡y el día esté lejano!):
soberbio y desdeñoso, pródigo y turbulento,
en el vital deliquio por siempre insaciado,
era una llama al viento...
Vagó, sensual y triste, por islas de su América;
en un pinar de Honduras vigorizó el aliento;
la tierra mexicana le dio su rebeldía,
su libertad, su fuerza... Y era una llama al viento.
De simas no sondadas subía a las estrellas;
un gran dolor incógnito vibraba por su acento;
fue sabio en sus abismos -y humilde, humilde, humilde-
porque no es nada una llamita al viento...
Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales,
que nunca humana lira jamás esclareció,
y nadie ha comprendido su trágico lamento...
Era una llama al viento y el viento la apagó.
Opiniones, fotografías y videos que muestran mi visión sobre diversos temas.
jueves, 21 de octubre de 2010
No me pongas la capucha
Mario Benedetti (Uruguay, 1920)
Siento que mi pueblo escucha
cuando canto lo que siento.
Ganapán del escarmiento,
no me pongas la capucha.
No vas a conseguir nada:
no claudico ni me entrego
debajo del trapo ciego
no está ciega mi mirada.
Andá haciéndote a la idea
de que pese a tus sanciones,
tu miedo y tus precauciones,
te miro aunque no te vea.
Mientras tiembla tu victoria
que es de barro y es de Pirro,
tu rostro de pobre esbirro
lo he aprendido de memoria.
Siento que mi pueblo escucha
cuando canto lo que siento.
Ganapán del escarmiento,
no me pongas la capucha.
Hay algunas leyes viejas
que son casi permanentes:
en tu voz están tus dientes,
tu nariz y tus orejas,
y en tu rencor asustado
y en tu alarido del día
están tu mirada fría
y hasta tu ceño arrugado.
Te miro aunque no es lo mismo,
te miro aunque no te escupa.
Mi memoria es una lupa
que repasa tu sadismo.
Mirá que sigue la lucha
y sigue el pueblo despierto.
No te suplico. Te advierto:
no me pongas la capucha.
Mario Benedetti (Uruguay, 1920)
Siento que mi pueblo escucha
cuando canto lo que siento.
Ganapán del escarmiento,
no me pongas la capucha.
No vas a conseguir nada:
no claudico ni me entrego
debajo del trapo ciego
no está ciega mi mirada.
Andá haciéndote a la idea
de que pese a tus sanciones,
tu miedo y tus precauciones,
te miro aunque no te vea.
Mientras tiembla tu victoria
que es de barro y es de Pirro,
tu rostro de pobre esbirro
lo he aprendido de memoria.
Siento que mi pueblo escucha
cuando canto lo que siento.
Ganapán del escarmiento,
no me pongas la capucha.
Hay algunas leyes viejas
que son casi permanentes:
en tu voz están tus dientes,
tu nariz y tus orejas,
y en tu rencor asustado
y en tu alarido del día
están tu mirada fría
y hasta tu ceño arrugado.
Te miro aunque no es lo mismo,
te miro aunque no te escupa.
Mi memoria es una lupa
que repasa tu sadismo.
Mirá que sigue la lucha
y sigue el pueblo despierto.
No te suplico. Te advierto:
no me pongas la capucha.
miércoles, 20 de octubre de 2010
LA JUSTICIA Y LA POLÍTICA
Pareciera que los jueces mediante su fallos buscaran el espacio para sus aspiraciones políticas, primero fue el Dr. Carlos Gaviria Diaz, después José Gregorio Hernández; hoy es indiscutible el protagonismo de varios señores magistrados de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte Constitucional, que muy seguramente al terminar sus periodos aspiraran a algún cargo de elección popular, otros repetirán sus aspiraciones buscando alcanzar el poder político, que un día les fue esquivo.
Cualquier parecido con la realidad del señor Jaime Arrubla Paucar, no es ninguna coincidencia, pues en años anteriores aspiró a la Alcaldía de Medellín, pero los votos le fueron esquivos, posteriormente sonó como candidato a la magistratura que hoy ostenta, con el aval del ex presidente Pastrana, cabe recordar su origen conservador en la política, pero por un pequeño conflicto de intereses no pudo llegar en aquel momento.
Ni el ejecutivo debe buscar protagonismo inmiscuyéndose en las decisiones judiciales, ni los jueces pueden labrar su futuro político mediante "fallos populistas" que solo buscan complacer a unas mayorías resentidas, que promulgan ideas violentas y polarizantes.
Considero, que los jueces están llamados a administrar justicia sin buscar la aprobación popular y los políticos a administrar y a hacer lo que no saben, pero que creen que saben y que les creen que saben " P O L I T I C A"
Como reza el viejo y conocido refrán "zapatero a tu zapato"
Cualquier parecido con la realidad del señor Jaime Arrubla Paucar, no es ninguna coincidencia, pues en años anteriores aspiró a la Alcaldía de Medellín, pero los votos le fueron esquivos, posteriormente sonó como candidato a la magistratura que hoy ostenta, con el aval del ex presidente Pastrana, cabe recordar su origen conservador en la política, pero por un pequeño conflicto de intereses no pudo llegar en aquel momento.
Ni el ejecutivo debe buscar protagonismo inmiscuyéndose en las decisiones judiciales, ni los jueces pueden labrar su futuro político mediante "fallos populistas" que solo buscan complacer a unas mayorías resentidas, que promulgan ideas violentas y polarizantes.
Considero, que los jueces están llamados a administrar justicia sin buscar la aprobación popular y los políticos a administrar y a hacer lo que no saben, pero que creen que saben y que les creen que saben " P O L I T I C A"
Como reza el viejo y conocido refrán "zapatero a tu zapato"
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