sábado, 16 de enero de 2016

A CUIDAR EL TONUSCO...




Cada vez los individuos caen en un egoísmo extremo, parecieran olvidar que hacen parte de una comunidad, de una sociedad en la que los bienes colectivos deben ser usados con el máximo cuidado, con el fin que otras personas puedan disfrutarlos, me refiero a los bienes naturales y al espacio público, entre otros.
Lo anterior es la percepción que me deja ver el estado caótico del centro histórico de Santa fe de Antioquia, así como el basurero en que se convierten las riveras del rio Tonusco. Sobre el primero ya se han hecho con sentido crítico constructivo algunas observaciones, frente a la falta de control del espacio público, en tal sentido se hará énfasis en el estado del rio madre de la Villa de Santa Fe, pues pareciera no existe respeto alguno por lo que nuestros indígenas siempre habían protegido, la naturaleza.
El rio es más que fuente hídrica, es vida, su cuidado y protección depende de todos, la llamada fiesta del rio, que convoca a propios y visitantes de Santa fe de Antioquia, convierte al rio y sus zonas aledañas en un verdadero basurero, que causa daño y contaminación ambiental, no solo al Tonusco, sino a todo el entorno del ecosistema del rio, ya de por sí bastante deteriorado.
No es una crítica a las fiestas, ni al disfrute de nuestro rio, es un llamado, una alerta a su cuidado para poder seguir gozando de sus aguas cristalinas, pues así se dejó ver en estos días; podría la administración intervenir para mejorar las condiciones de las llamadas casetas que se montan de manera improvisada, controlar el sonido de los parlantes que allí se ubican, localizar un centro de acopio de residuos y basuras, separando debidamente lo reciclable, el mismo estaría atendido por personal de la empresa de aseo.
Cuidar y proteger el rio es una responsabilidad de todos, mi generación creció disfrutando del Tonusco, ojala estas nuevas generaciones tenga la oportunidad de crecer conservando no sólo buenos recuerdos del rio, sino dejando que las futuras generaciones tengan la oportunidad de gozarse el Tonusco, sus aguas cristalinas en verano, su sonido arrullador después de un delicioso sancocho cocinado en leña, que el mismo rio provee.
Hace ya mucho que no se pescan sabaletas, los famosos vahos de la garrucha hoy requieren de retroexcavadora, lo que demuestra que el rio ha perdido fuerza, las intervenciones realizadas sobre las márgenes del mismo, sin ningún estudio de impacto ambiental, así como la contaminación causada por diferentes actores y las altas temperaturas que azotan al planeta, por la creciente deforestación, han disminuido el caudal del Tonusco. Sino tomamos conciencia, estaremos lamentando sobre un lecho pedregoso y arenoso lo que fue el rio madre de Santa fe de Antioquia.
Uno de los riesgos que afrontara el  mundo en futuro no muy lejano, será la falta de agua, estamos a tiempo de asunir la  responsabilidad sobre el futuro local, esta en manos de todos proteger un recurso natural cada vez mas escaso.