El de túnel o conexión vial a
occidente se inauguró el 20 de enero de 2006, un megaproyecto del que todos
hablaron y opinaron en su momento, pero que ninguna administración visualizó
como generador de problemáticas sociales. Todos aplaudieron la obra como
dinamizador del sector turístico y sus ventajas de desarrollo, sin que se
previeran los impactos negativos de la obra, por lo que igualmente no se
planificaron las medidas correctivas en lo que respecta a la movilidad y el
espacio público entre otros.
Nuestra ciudad hoy manifiesta
problemáticas que deben ser abordadas desde la acción colectiva, con la
intervención decidida de la administración, la seguridad, la movilidad, la
ampliación de los servicios básicos, agua (mínimo vital), saneamiento
(alcantarillado y basuras), espacios público adecuados a las necesidades y
querer de la población, control al crecimiento desmedido y desordenado, sólo
para mencionar algunos.
En otros artículos he abordado
estos temas, que resultan de trascendental importancia dentro de la planeación
urbana, máxime cuando en la actualidad en el mundo se habla de ciudades para la
vida, ciudades que innovan para mejorar las condiciones de vida de sus
habitantes, interviniendo desde el concepto de ciudad las múltiples
problemáticas que afrontan los centros urbanos, pues se proyecta que para el
año 2050, mas de 75% de la población mundial se concentrará en las grandes
urbes.
Santa fe de Antioquia en la
actualidad es una ciudad pequeña, en crecimiento, pero desordenadamente, sin
planeación urbana, lo que genera problemáticas sociales sin soluciones a corto
plazo, que por el contrario han sido abordadas con recetas populistas por
diferentes administraciones. La ciudad debe encontrar estrategias viables que
hagan de ella un lugar para la vida, incluyente, equitativa, justa, segura e
inteligente, propiciando la mejor
calidad de vida posible para sus habitantes.
Una movilidad reducida durante
los fines de semana, festivos, y temporadas vacacionales, la ocupación
desordenada y desbordada del espacio
público, la inseguridad y el mal comportamiento ciudadano le quitan el
atractivo a la ciudad.
En la actualidad se viene
estudiando la posibilidad de lograr el reconocimiento de la ciudad como patrimonio
de la humanidad por parte de la UNESCO, para ello se hace necesario conservar y
preservar el patrimonio arquitectónico que aun se mantiene en la zona
histórica, así como la intervención y recuperación del espacio público, sus
calles y sus parques centrales hoy convertidos en zonas de parqueo y de
comercio ambulante.
La Convención sobre la
protección del patrimonio mundial, cultural y natural y La Conferencia General
de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura, en su 17a, reunión celebrada en París del 17 de octubre al 21 de noviembre
de 1972, definió en su artículo primero el "patrimonio cultural"
como:
Los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pintura
monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones,
cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor universal excepcional desde
el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia,
los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya
arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal
excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia,
los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza
así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor
universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o
antropológico.
Para ser declarado Patrimonio de la Humanidad: Los bienes culturales deben
cumplir alguna de estas características:
I. Representar una obra maestra del genio creativo humano.
II. Ser la manifestación de un intercambio considerable de valores humanos
durante un determinado período o en un área cultural específica, en el
desarrollo de la arquitectura, las artes monumentales, la planificación urbana
o el diseño paisajístico.
III. Ser y aportar un testimonio único o por lo menos excepcional, de una
tradición cultural o de una civilización desaparecida o que sigue viva.
IV. Ser un ejemplo sobresaliente de un tipo de edificio o de conjunto
arquitectónico o tecnológico, o de paisaje que ilustre una etapa significativa
o etapas significativas de la historia de la humanidad.
V. Constituir un ejemplo sobresaliente de hábitat o establecimiento humano
tradicional, representativo de una cultura o de culturas ahora vulnerables por
el impacto de un cambio irreversible.
VI. Estar directa y perceptiblemente asociado con acontecimientos o
tradiciones vivas, ideas o creencias de importancia, o con obras artísticas o
literarias de significado universal excepcional.
Para el logro de este objetivo,
la ciudad debe compilar toda la documentación que le permita demostrar por
ejemplo que cumple con los numerales II, IV o V, para ello debe existir el
compromiso de la administración y la población, pues serán más los beneficiados
en el caso de lograrse este reconocimiento.
La invitación es a reflexionar
sobre la ciudad que queremos y la calidad de vida que la misma nos puede
generar.
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